A lo largo de la conferencia el profesor Albi desarrolló tres de los principales enfoques que
justifican la intervención pública: el enfoque normativo o filosófico, el basado en el análisis de
las ventajas comparativas del Estado respecto a otro tipo de formas organizativas (estudiado en
profundidad por el economista y premio Nobel J. Stiglitz), y finalmente el enfoque clásico centrado
en los fallos de mercado y el binomio eficiencia-equidad. En este sentido, se trabajó el concepto
de eficiencia paretiana y el principio de compensación potencial, para luego analizar los fallos de
mercado más importantes (monopolios, bienes públicos y presencia de externalidades, información
asimétrica… etc.) y la amplia gama de políticas públicas que pueden llevarse a cabo en su
tratamiento, poniéndose especial énfasis en la dimensión internacional que deberían cobrar muchas
de estas medidas.