El concepto de evaluación y los referentes presentados tratan de responder a los nuevos retos que
debe abordar hoy la evaluación: Las decisiones sobre políticas públicas plantean exigencias de
oportunidad que requieren de la celeridad en sus respuestas. Los contextos de cambios acelerados,
la gestión de crisis y la incertidumbre instan a la búsqueda de resultados operativos, disponibles
en tiempo real y, cada vez más, en el espacio virtual.
La evaluación del siglo XXI no puede integrarse en paradigmas burocráticos incompatibles con
las nuevas necesidades de la gestión pública. Sin perder rigor técnico, ni eficacia operativa,
habrá de atender las necesidades de los decisores en el momento preciso para servir, también, al
nivel estratégico.
Paralelamente, esta nueva dimensión de la evaluación no puede perder de vista el bagaje
histórico, y el contenido teórico y práctico desarrollado a lo largo del tiempo, que han
contribuido a configurar la evaluación como una actividad institucional específica con una
identidad propia:

DEPARTAMENTO DE EVALUACIÓN